2018

“Las hijas del fuego” de Albertina Carri

“Las Hijas del Fuego”, primer largometraje de la directora argentina Albertina Carri, película ganadora de la última edición del Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI) y calificada por la propia realizadora como una “road movie pornográfica-lésbica”. En el film propone, de manera revolucionaria, propia del cine experimental argentino, imágenes bastante explícitas, cercanas al cine porno. Esto ha llevado a causar mucha polémica, al igual que lo hicieron películas previas LGTBI como “Brokeback Mountain” (2009), “La Vie de Adele” (2013) o “La Chica Danesa”(2015), que fueron criticadas por “sobrepasar la barrera entre lo erótico o claramente sexual” pero luego resultaron ser películas  premiadas e icónicas.

Albertina Carri, es una mujer reconocida dentro del cine independiente LGBT argentino con ficciones experimentales de cierto éxito como “Cuatreros” y “Los Rubios”, y como directora artística de Asterisco (Festival de Cine Independiente LGBT de Argentina). Recurre mucho a temas sexuales y a conceptos de identidad para reestructurar y reinterpretar dichos temas y ofrecer su opinión crítica. En el caso de “Las Hijas del Fuego” se centra mucho en los tabúes del cine porno.

“Qué escribo cuando escribo Porno. Aunque me sea imposible escribir escena uno, creo que estoy escribiendo una película. Si la película es un viaje, quien puede escribirla mientras viaja. Me debería bajar de esta camioneta y correr montaña abajo para escribir. Escena uno, Dos puntos…”

La película comienza con esta frase como voz en off, poniendo la opinión personal de la directora en las voces de los personajes, manera inteligente y elegante de manifestarse ante temas socialmente polémicos con la mínima repercusión posible. Esto lo combina con imágenes y escenas dónde parece mostrar lo que está narrando.

las hijas del fuego

Las relaciones sexuales entre mujeres están presentadas en el marco paisajístico de la Argentina. Esta compensación entre la riqueza de los paisajes campestres que envuelven las imágenes duras y violentas y los cuerpos de las actrices en las escenas más sexuales, amortigua el impacto creado por este sexo violento y rebaja protagonismo al tabú del sexo.  Busca una identidad personal por medio de plantear temas como son los prejuicios y las etiquetas que conducen a la estigmatización.

El porno como género cinematográfico es uno de los más antiguos y ha sufrido muchísimos cambios. La técnica fílmica que Carri emplea en las “Hijas del Fuego” profundiza en conceptos comunes en la comunidad LGTB. Demuestra así, ser más que una porno: la belleza de las imágenes que, siendo sexuales, resultan tener un valor cultural y educativo del comportamiento y aceptación de esta “familia de lesbianas” por encima del valor puramente voyerístico-sexual tan propio del Porno.

El porno empleado por Carri en “Las Hijas del Fuego”, queda lejos de lo que podríamos esperar normalmente de este género, vinculado con el voyeurismo del hombre, dónde hay poca profundidad narrativa, cuando existe, y que se ciñe a escenas y papeles estereotipados, con cuerpos/herramientas “ideales”, para lograr su excitación. Con todo, Carri ha visto la necesidad de exponer que la suya es una película que desarrolla un tema reivindicativo a través de esta estética más impactante.

 

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