Daniel Nolasco, director de vento seco

ANTES DEL GOBIERNO DE BOLSONARO, EL CINE BRASILEÑO ESTABA EXPERIMENTANDO UNO DE SUS MOMENTOS MÁS RICOS

Daniel Nolasco es un brasileño tranquilo, alejado del barullo de la capital. Vento Seco es una película que reivindica la periferia, la geográfica y la emocional. El año pasado disfrutamos de MR. Leather y este año su largo promete, cuerpos, bosques, sudor, Tom of Finland y mucho sexo.

¿Cómo y dónde surge Vento Seco ?

Nací y crecí en Catalão, que es una villa en el interior de Brasil. A los 27 años, me cambié a Río de Janeiro, que es una metrópoli con casi siete millones de personas, para ir a la escuela de cine. Casi nunca había salido de Catalão y nunca había estado en una ciudad del tamaño de Río. Este cambio fue una experiencia grandiosa en la que hubo muchos descubrimientos, no todos fueron muy buenos.

La gente en Río no conocía Catalão y se quedaban muy sorprendidos cuando hablaba sobre mi vida sexual y afectiva en mi ciudad. Me pareció que la gente pensaba que no es posible tener una experiencia homoafectiva en las pequeñas ciudades de Brasil.

Quizás esto se entiende por la gran cantidad de narrativas donde las personajes LGBT necesitan cambiar a un centro urbano para probar su sexualidad.

Así, Vento Seco surgió de este deseo de exponer cómo estas subjetividades disidentes también existen en ciudades del interior de Brasil y cómo pueden ser complejas y diversas. Lo descubrimos a través de la historia de Sandro, que entra en una espiral de placeres y descubrimientos con la llegada de Maicon, que personifica de diversas maneras los deseos que intenta suprimir sin éxito.

Catalao

Existe un hilo conductor entre tus anteriores obras Sr Raposo y Mr Leather con Vento Seco y sin embargo las anteriores obras eran documentales y ahora te has pasado a la ficción. ¿Por qué?

Hay una conexión porque los tres fueron creados a partir de una reflexión sobre la estética fetichista y la pornografía gay.

Todavía, estaba en la universidad cuando inicié esta investigación sobre esa estética. Intento comprender no sólo su historia y conceptos sino también cómo funciona esta estética en el mundo actual.

Esta investigación, que era de tipo académico, aparecía cada vez más en mis películas hasta que llegué a estos tres trabajos en los que el diálogo con varias películas y artistas que trabajan con esta estética está muy presente.

Cuando hice Mrs. Leather el proyecto y el guión para Vento Seco ya existía. Todo estaba en camino para el rodaje. Pero fue el documental lo que se rodó primero debido a mi proximidad con parte de la comunidad leather y BDSM de Brasil. Contacto que se inició debido a mi interés por su estética. Durante la preparación para la creación del Mrs. Leather me di cuenta de que la mayoría de la gente sabe muy poco sobre los códigos de la comunidad.

El Sr. Raposo tiene conexión con Vento Seco. Además de la presencia de fetiches, sexo explícito, etc…, las dos películas trabajan con la construcción de un universo homoerótico casi onírico a través de la materialización de la subjetividad de los protagonistas Acácio y Sandro.

La construcción estética de las dos películas parte de la idea de que los dos personajes, durante toda su vida, tuvieron contacto con estas imágenes producidas por artistas fetichistas y pornográficos y que ahora se reflejan en las imágenes de sus subjetividades.

Vento Seco

El mundo fetichista de Tom of Finland y el bosque son dos elementos muy presentes en la pelicula.

Cuando se trata de la estética fetichista gay, es casi inevitable que, en algún momento, el trabajo de Tom aparezca. Ya sea para honrarlo, cuestionarlo o deconstruirlo. El enfoque de la película sobre su influencia dentro de este universo homoerótico está más presente en forma de una construcción atmosférica, en la que el sexo y el deseo pueden ocurrir en cualquier momento, con los códigos de vestimenta y los cuerpos hiper-masculinizados.

En sus cómics, Tom actualiza repetidamente ciertos códigos y universos de represión de la sexualidad (como el ejército por ejemplo), en entornos donde pueden ocurrir fantasías eróticas. Para mí, sus personajes están muy orgullosos de su sexualidad y del sexo que practican. Es esta atmósfera de orgullo y placer que el sexo puede proporcionar lo que buscamos traer a Vento Seco.

El uso del bosque tiene una connotación personal. Catalão es una ciudad rodeada de bosques de eucaliptos y de reforestación. Dentro de la ciudad hay un gran parque ecológico con un bosque muy denso formado por árboles cerrados. Practiqué mucho sexo en estos bosques y mis amigos también. Así que es algo común en mi ciudad, por así decirlo. Y aunque son sitios públicos, son sitios que están separados de la ciudad, lo que los convierte en áreas muy seguras para el sexo disidente. También es una escena erótica recurrente en imágenes sobre sexo gay, es casi un cliché. Entonces, el bosque en Vento Seco está cargado de todos estas cuestiones, pero principalmente, con la sensación de que alli todo es posible y permitido.

Vento Seco

¿Qué te atrae de estas masculinidades?

Principalmente me atrae desde un punto de vista estético, su carga de artificialidad. Creo que esta noción de masculinidad, en este universo, siempre ha sido una especie de fantasía, de performance.

El universo del leather, por ejemplo, es una gran montaje, es una forma de drag donde la actuación es un estereotipo de masculinidad.

Existe este cuerpo, como el de Maicon, que ya lleva la noción de un cuerpo artificial, fabricado, algo caricaturizado, no “realista”.

Varias escenas de la película rompen con una puesta en escena realista, y creo que esta artificialidad en el escenario ayuda a construir esta propuesta estética que lleva la película a otro espacio lejos de la noción de “realidad”.

Desde un punto de vista de el comportamiento, está muy cerca de el universo sertanejo (1) y con lo que ese grupo social define como masculinidad. Y es en este universo, donde cada personaje intenta alcanzar esta idea de lo que es ser un hombre en el centro oeste de Brasil, en el campo, que desarrollamos los conflictos y las rupturas de la narrativa.

(1) Sertanejo: estilo musical que tuvo sus orígenes en el interior rural del centro-sur brasileño. Más popular que la samba, con estética y temas asociables al country del oeste de EEUU.

El bosque y la ficción como refugio, uno para el deseo y el otro para contar historias.

No sé cómo responder esta pregunta directamente, pero hay un deseo de construir la jornada de los personajes en la película con una mirada afectiva y comprensiva. Una película ciertamente quinqui y orgullosa de ello. Son personajes que se permiten probar nuevas y diferentes formas de placer y sexo y se dan cuenta de que esto también es ser libre.

La gente siempre habla mucho de referencias eróticas, de representación sexual, pero Vento Seco es, después de todo, una historia de amor que no ve el sexo como un obstáculo o un problema en esta jornada romántica, sino como un elemento de unión y liberación.

Vento Seco

Vento Seco habla del miedo y del deseo ¿cómo has querido trabajarlo?

Sandro nació y vivió toda su vida en Catalão, una ciudad en el centro oeste brasileño, lejos de cualquier gran centro urbano, que tiene una fuerte cultura sertaneja y católica. Le enseñaron que el deseo es casi siempre algo malo, que debe ser negado o reprimido. Catalão es una de esas comunidades donde hay mucho miedo de lo que el otro, o el vecino, pueden saber o decir. Un miedo al juicio moral.

Sandro tiene estos deseos. Deseos que siempre le han dicho que no los tenga y tiene miedo de lo que otros dirán si se enteran de ello.

El punto de partida de Vento Seco es que Sandro es como un lago grande y profundo con estos deseos, que son tan fuertes que en algunos momentos casi pueden ser tocados.

Cuando llega Maicon y se presenta casi como la materialización de todo un imaginario que lo atrae, existe una tensión aún mayor entre el deseo y el miedo a ser descubierto. Gran parte de Vento Seco, sus imágenes y sonidos llevan a esta dicotomía y duda entre estos dos sentimientos.

Vento Seco

¿Qué simbolizan el rojo, el verde y el azul en tu película?

Vento Seco es una película construida completamente desde el punto de vista de Sandro. Cuando no está en la escena, nuestra mirada se limita a lo que mira el. También es un personaje que no habla mucho e internaliza casi todos sus sentimientos.

La estética pretende exponer a través de la construcción de imágenes y sonidos lo que siente el personaje. El silencio a su alrededor es una constante de movimiento, colores, sonidos y canciones. El uso de estos colores, que son recurrentes, busca enseñar todas las intensidades de sus sentimientos. Cundo elegí los colores estaba pensando en la idea de la luz de neón con una mezcla de colores más complementarios.

El rojo siempre aparece en momentos de tensión en los que el personaje siente una mezcla de deseo y miedo, como en la escena en el vestuario con Maicon hacia el final de la película.

El azul está muy presente debido al árido cielo cerrado, casi sin nubes, también está en el trabajo, en la piscina, en el lago y en la casa de Sandro, por lo que está relacionado con este tema de la vida cotidiana.

El verde siempre está en sueños, en momentos que no están muy definidos si lo que se muestra es solo una proyección de Sandro o si es real, como en la escena del oficial de policía Batallha.

Otro color que es muy importante y recurrente es el rosa, que es el color de Maicon, casi siempre presente en los momentos en que los personajes se encuentran

Vento Seco

Si digo “Querelle” ¿qué te viene a la mente?

“Todo hombre mata las cosas que ama. Ahí, lalá, lalalá ”.

La primera vez que vi Querelle fue en 1999, era una tarde lluviosa. Una gran amiga mía tenía un padre que coleccionaba VHS, ella tomó sus películas y me las prestó.

Luego me entregó una que se llamaba Midnight Express, solo que cuando la puse, la película que se grabó fue Querelle. Fue un error, creo que fue causado por Brad Davis, que es el protagonista en ambas obras.

Me impactó, hice una copia para mí, que conservo hasta hoy aunque no tenga un VHS.

Dos horas y todo un universo se abrió para mí. En ese momento, era muy joven y mi cine estaba empezando. Era final de los 90, vivía en un pueblo muy pequeño, sin internet. Todavía no conocía a nadie involucrado en esa película y terminó siendo una puerta de entrada a muchas cosas que serían muy importantes para mí y mi trabajo: el trabajo como escritor y como cineasta de Jean Genet; películas de Fassbinder, especialmente melodramas; el trabajo de Andy Wahrol; Franco Nero, Seblon es uno de esos personajes iconográficos para mí (un daddy en el armario que empieza a mirar todo y termina con los niños luchando por él); la estética fetichista; y lo más importante, el artificialismo.

Hoy, después de ver la película varias veces y expandir mi conocimiento del cine, comprendo que la película es parte de toda una tradición del trabajo queer y puede que ni siquiera sea mi película favorita de Fassbinder. Pero el impacto que esta película tuvo en mi vida no se ha vuelto a repetir muy a menudo. Creo que cuando descubrí Rocco e i Suoi Fratelli, de Visconti, y Plata Quemada de Piñeiro.

Presentación de Vento Seco en la Berlinale 2020

¿Como ves el cine LGTBIQA+ en Brasil?

La historia política y social siempre ha interferido en la construcción sólida de un cine LGBTQIA + en Brasil. Si, hasta la década de 1960, el tema era tabú dentro de la sociedad brasileña, se abordaba de manera tímida en algunas películas; en la década de 1970 y principios de 1980 donde había un cambio de comportamiento en el mundo, Brasil pasaba por una dictadura militar que censuraba todo y en especial temas que no eran de la “tradición, familia y buenas costumbres”.

A finales de los 80 y principios de los 90, el cine queer despertó y con películas cada vez más interesantes y diversas, como: Anjos da Noite, A Dama do Cine Xangai, República dos Assassinos, Os Imorais, Aqueles dois, Amor Maldito… aún así el gobierno de Collor, en 1992, puso fin a este cine.

Para cuando renació ya estábamos cambiando el siglo y lo LGBT en Brasil empezó a producir muchas películas en línea con las políticas asimilacionistas. Películas muy conservadoras y divertidas.

Desde hace unos tres o cuatro años, parece que estamos viviendo uno de nuestros mejores momentos en relación a la producción. Está muy relacionado con un crecimiento en la diversidad de profesionales que tienen diferentes experiencias de vida, de diferentes regiones del país, de diferentes orígenes.

Ha hecho que la diversidad de temas, estética y cuestiones sea más plural. Bueno, eso fue hasta el año pasado cuando empezó un gobierno de extrema derecha que paralizó toda la producción audiovisual. El futuro en este momento para el cine, sea LGBTQIA + o no, y otros profesionales y formas de arte es incierto.

Daniel Nolasco

Llevamos unos cuantos años con una muy buena producción de cine Brasileño. ¿Estábamos viviendo una edad de oro?

Aprovechando la respuesta de la pregunta anterior, creo que antes del gobierno de Bolsonaro, el cine brasileño estaba experimentando uno de sus momentos más ricos. Tanto en términos de la diversidad de producciones como de los diferentes caminos que estaba tomando cada película, así como la cantidad de películas que se lanzan cada año.

Durante casi dos décadas se han implementado políticas para la producción audiovisual que hicieron posible que varias directoras / directores y compañías de producción hicieran varias películas en un breve espacio de tiempo, lo cual era difícil en el escenario brasileño en la década de 1990.

Como hay un número significativo de películas que empezaron a producirse en gobiernos anteriores, este año todavía tenemos varias películas brasileñas que se estrenan… Pero el escenario para los próximos años es muy incierto.

Vento Seco fue grabado entre julio y agosto del año pasado. Así, su producción tuvo lugar ya en medio de la era de Bolsonaro. Obtuvimos financiación para la peli en el último año del gobierno Dilma, pero solo empezamos a grabarla en 2019. Esto se debe a una sucesión de factores que van desde el tiempo de la burocracia, hasta los detalles propios de la historia (queríamos grabar durante los meses secos en el Cerrado).

En Brasil, hoy, una película como Vento Seco no obtendría dinero de cualquier recurso federal. El gobierno actual ha demostrado ser muy eficiente en el equipamiento ideológico de las instituciones y en la persecución de algunos grupos, con atención a la comunidad LGBTQIA + y sus representaciones culturales.

Creo que incluso sin el apoyo y la financiación de las instituciones estatales y / o públicas, la producción cinematográfica en Brasil seguirá existiendo. Por supuesto, habrá un número mucho menor de producciones, restringidas a la región Río-São Paulo y realizadas por aquellos profesionales que pertenecen al grupo que llamamos la élite del cine brasileño.

Escrito por

Premios LGTB dados en el Festival de cine de San Sebastián por Gehitu, asociación LGBT del País Vasco