omar zuñiga, director de los fuertes

Los personajes arman la relación que quieren tener, que es más compleja que las reglas que la tradición impone.

Omar Zuñiga es chileno y una de las voces más interesantes de la nueva camada que nos está brindando el cine chileno. Estrenó hace unos años un corto titulado San Cristobal. Ese corto fue creciendo y hoy nos presenta Los fuertes una historia de amor adulta y responsable.

Los Fuertes surge de San Cristóbal, un corto que gano el Teddy.

¿Porqué convertirlo en un largo?

Todo fue parte del mismo proceso. Estaba escribiendo la película, y se dio la oportunidad de poder filmar algo dentro del universo de los personajes, que explorara el tono de lo que queríamos hacer, y que diera cuenta de la capacidad de nuestro equipo. Filmamos entonces el corto como una primera aproximación a este mundo, de un modo muy guerrilla, sin recursos y con un equipo muy reducido. El recorrido que tuvo fue una muy linda sorpresa, muy gratificante para todos por supuesto, y creo que en el mediano plazo validó nuestro trabajo para poder financiar y producir la película.

Entremedio pasaron varios años, y creo que muchas cosas cambiaron, los actores, yo, las cosas que pasaban en nuestras vidas. Sin duda hay un tono, un estilo y un modo del ver el mundo, que son constantes a ambas, pero creo que terminan siendo historias muy distintas. Siento que el cortometraje estaba más cercano a la melancolía de la opresión, la idea de cómo ellos podían ser víctimas de la hostilidad que encuentran alrededor suyo. La película, en cambio, es mucho más adulta, habla de personajes mucho más seguros de sí mismos, en lo que buscan, en lo que quieren de sus vidas, y celebra la resiliencia que ellos tienen, al defenderse a sí mismos y al amor que viven juntos. Me interesaba dar cuenta de esa complejidad, de esa humanidad, del peso de las decisiones que tomamos, de cómo ellos son capaces de encontrar el lugar que buscan en el mundo. Siento que son proyectos muy distintos en ese sentido, que apelan a distintas profundidades.

San Cristobal, Omar Zuniga, 2015
San Cristobal, Omar Zuniga, 2015

Hablanos de Antonio y Lucas, uno es de pueblo, otro de ciudad, uno es pescador, otro un estudiante ¿Son dos mundos en colisión?

Lucas y Antonio son dos hombres jóvenes, son personas distintas entre sí. Quería que la película diese cuenta de su humanidad, de las distintas aristas de sus vidas, que entendiéramos quiénes son, hacia dónde van, que los definen muchas cosas más allá de su orientación.

Siento que Lucas es alguien un poco más opaco, misterioso. En un momento de la película habla incluso de sus cicatrices, no sólo en su cuerpo, sino por cosas que ha vivido, en una relación tensa con su familia. Por el otro lado, Antonio es más transparente, impulsivo, menos contenido, mucho más claro con lo que piensa y siente. Creo que en la película Antonio comienza a fragmentar ese carácter de Lucas, que va dejando atrás algunas de sus trabas.

La película habla también de lo que escogen para sí mismos, de su dignidad, de su autonomía. Me interesa cómo entendemos que sus modos de vida pueden ser distintos, y cómo ellos van conociendo esos contrastes, entiendo más en profundidad la humanidad del otro. También me interesaba mucho hacer una historia de amor que estuviese privada de la culpa: no me deja de sorprender cómo en muchas películas que retratan historias de amor entre dos personas del mismo sexo caen una y otra vez en que uno de los dos personajes piensa que lo que están haciendo está mal, incluso en películas que reciben reconocimiento de festivales o del público mainstream. Esto me parece una ética viciada, de la que me interesaba alejarme por completo. No es una historia de descubrimiento o permeada por la culpa, es una historia de amor entre dos personajes que saben lo que quieren, sin dudas, ni reservas, y que celebra el placer, la alegría y la pena que vienen junto a ese amor.

Los Fuertes, Lucas y Antonio
Los Fuertes, Lucas y Antonio

Creo que uno de los grandes aciertos es que consigues reflejar cómo se construyen las relaciones adultas actuales (heteros y gays). ¿Conlleva ser adulto una serie de corsés normativos?

Muchas gracias. Creo que la película habla de que las relaciones son complejas, en sus distintas formas, hay momentos inesperados, altos y también bajos. Me interesaba ese punto que describes, más allá de lo normativo: en las distintas relaciones en la película vemos a personas que resuelven qué es lo mejor para ellos, qué cosas les funcionan, qué es lo que les hace vivir el amor, independiente de las convenciones. Me gusta cómo los personajes van armando la relación que quieren tener, que son más complejas que las reglas que la tradición impone.

Ante el conflicto que enfrentan Antonio y Lucas no puedo dejar de preguntarme. ¿La adultez nos lleva a tomar decisiones de imbéciles y llamamos a eso resilencia?

Creo que Lucas y Antonio escogen lo que ellos sienten que es mejor para sí mismos en ese momento, y que esto no obedece a lo que alguien espere de ellos, o a una convención social. En un sentido amplio, siento que muchas historias con personajes queer no les otorgan lo suficiente la libertad, la dignidad, la autonomía que los seres humanos tenemos, en su profunda complejidad, torpeza, o asertividad. Ya sea por un contexto opresor, o otros motivos, veo reiteradamente a personajes que “se ven obligados” a algo. Me interesaba huir de esa narrativa, darle a estos dos personajes la total libertad que merecen, de decidir por sí mismos, de avanzar a su adultez del modo que quieren, de que alcancen sus deseos de realización personal, sin restricciones, ni autoimpuestas, ni dictadas por su entorno. Esta libertad me parece necesaria, y revolucionaria, porque no es lo que vemos regularmente en la representación de personajes queer, lamentablemente.

Por otro lado, creo que por las convenciones narrativas respecto de lo romántico en el cine que estamos acostumbrados a ver a personajes que lo dejan todo atrás por el amor que viven. Me interesaba hacer algo más cercano a la vida, o a las cosas que he vivido, en el que hay otras formas en que este amor se vuelve épico, en el que hay menos claridad en las resoluciones y en el que nunca sabemos con total certidumbre si es que las decisiones que tomamos son las mejores. Uno nunca lo sabe, realmente.

Los Fuertes, Antonio y Lucas
Los Fuertes, Antonio y Lucas

Has ubicado Los fuertes en un pueblo pesquero, nos presentas una historia fuera de la ciudad ¿Por qué? ¿Qué importancia tiene el paisaje en tu historia?

Desde que comencé a escribir el proyecto, varios años atrás, siempre supe que quería que tuviera esa atmósfera marítima, vinculada a la omnipresencia de la lluvia y la niebla, a los bosques, a la inmensidad del mar, a los ríos y los barcos. Este universo del sur de Chile es una geografía muy particular, que me gusta mucho, y que además está vinculada a una cultura humana, a un modo de ser, definido por el estoicismo, por una calidez especial en este contexto frío.

En particular, la zona costera de la Región de Los Ríos en Chile tiene además un sistema de fuertes españoles que fueron construidos en la conquista, que son únicos en el país: fue una bahía estratégica para el proceso de colonización, que después fue recuperada por los movimientos independentistas. Estos edificios están de pie hace siglos, enfrente del mar, resistiendo los embates de las olas. Los veo como un vestigio de la resiliencia de un pueblo, y también siento que resuenan con lo que sucede entre Lucas y Antonio, que también resisten las olas que vienen en su contra.

Me interesaba también el universo de la pesca y la dignidad de los oficios: cómo una comunidad siente orgullo por la vida que lleva, por su modo de existir.

En este contexto Antonio es alguien que tiene una ambición clara. Siento que a veces existe un punto de vista paternalista respecto a la hostilidad: si es que te la encuentras, huye, encuentra una vida mejor en otro lugar.

Quería construir lo contrario: dignificar esta vida, y celebrar a alguien que pelea por su espacio en una comunidad, que encuentra una manera de realizar el futuro que busca.

Los Fuertes, Omar Zuñiga
Los Fuertes

¿Cómo ha sido rodar tu primer largo?¿Un sueño o una pesadilla?

El proceso fue largo, alrededor de seis años en total entre el desarrollo y el estreno de la película. Fue muy difícil de financiar, era necesario siempre volver a los motivos por los cuáles queríamos hacer la película, por los que creíamos profundamente en ella y tratar de avanzar. Fue un proceso con muchos altos y bajos, pero la mejor parte es la actual. Compartirla con el público, que la ha recibido de un modo muy cálido, que han podido verse a sí mismos en esta historia. Eso para mí es invaluable.

El rodaje propiamente tal fue una gran experiencia, tuvimos un equipo que funcionó muy bien y del que estoy muy agradecido. Era bastante demandante, múltiples locaciones, secuencias complejas de filmar, etc., pero lo logramos con una colaboración muy genuina.

Estreno Los Fuertes festival de  Valdivia
Estreno Los Fuertes Festival de Valdivia

¿Cómo ves el panorama chileno para los nuevos creadores?

Durante los últimos años el cine chileno ha crecido mucho, existen muchos talentos y voces diversas. Me gusta que no hay un común denominador tan claro. Todos exploramos distintos estilos e intereses pero siempre dando cuenta de distintos aspectos de nuestra cultura.

En este momento el escenario es complicado, porque ha habido algunos recortes de fondos públicos asociados a la industria. Estos fondos se han vuelvo hiper-competitivos, por la gran cantidad de excelentes proyectos que existen. Nunca dan abasto, pero ahora eso se está volviendo aún más crítico. Espero que las agencias puedan mantener su apoyo sin seguirlo reduciendo.

Los Fuertes: Lucas y su hermana
Los Fuertes: Lucas y su hermana

Dinos cuáles son algunas de tus referencias.¿Qué cine te gusta?

Tengo un gusto muy ecléctico, pero me interesa sobretodo un cierto humanismo, una manera de ver las relaciones entre las personas. Me gusta mucho el cine de Valeska Grisebach, “Western” me gustó mucho. Me gusta también Sofia Coppola, Robin Campillo, Pedro Almodóvar, el de Ira Sachs, que es un amigo y mentor, el de mi socia Dominga Sotomayor, entre muchos otros.

Omar Zuñiga
Omar Zuñiga

Si tuvieras que pedir un deseo para Los Fuertes ¿Cuál sería?

Me gustaría mucho que la película se viera lo más posible, es lo que me parece más importante, compartirla con el público. Me gustaría también que trascendiera las etiquetas: si bien es deliberadamente una historia de amor entre dos hombres, y eso es político, y un gesto respecto de la dignidad e igualdad que merecemos, es también importante que se entienda como una historia de amor, sin calificativos, en la que todos podemos vernos reflejados, independiente del género, de la orientación, de la edad, es acerca del amor, cómo te encuentra cuando menos te lo esperas, cómo te hace replantear las cosas que habías considerado. Esa identificación es para mí un vehículo de empatía, una manera de ponerse en el lugar del otro, y, por lo tanto, una manera de hacer activismo a través del arte y la creación.

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Premios LGTB dados en el Festival de cine de San Sebastián por Gehitu, asociación LGBT del País Vasco