IMAGEN 2020


La imagen de los 21 Premios Sebastiane la sacó el fotógrafo Ricardo Martín. Refleja el veraneo donostiarra del año 1930 en el bar Perico Chicote del Balneario de la Perla (Kutxateka / PhotoCarte / Ricardo Martín). Los premios Sebastiane del año 2020 quieren reivindicar la Kutxateka de Kutxa Fundazioa y la modernidad de Ricardo Martín. Un espectador de la vida donostiarra en su siglo de oro que también fue el primero de la visibilidad gay. Entre 1868 y 1936/39.

21 Sebastiane Sarien irudia Ricardo Martin argazkilariak atera zuen. 1930eko udaldia islatzen du Perico Chicote tabernan, Balneario de la Perlan (Kutxateka/PhotoCarte/Ricardo Martín). Sebastiane sariek Kutxa Fundazioaren Kutxateka eta Ricardo Martinen modernitatea aldarrikatu nahi dituzte. Donostiar bizitzaren ikusle bat bere urrezko mendean, gay ikusgarritasunaren lehena ere izan zena

The image of the 21 Sebastiane Awards was taken by the photographer Ricardo Martín. It reflects the San Sebastian summer vacation of the year 1930 in the Perico Chicote bar at the Balneario de la Perla (Kutxateka / PhotoCarte / Ricardo Martín). The Sebastiane Awards of the year 2020 want to claim the Kutxateka of Kutxa Fundazioa and the modernity of Ricardo Martín. A spectator of Donostian life in its golden century that was also the first of gay visibility. Between 1868 -1936/39

Bar de Perico Chicote en el Balneario de la Perla, San Sebastián 1930 © Kutxateka / Photocarte / Ricardo Martín.

IMAGEN 2020 PREMIOS SEBASTIANE

La imagen de los 21 Premios Sebastiane la sacó el fotógrafo Ricardo Martín. Refleja el veraneo donostiarra del año 1930 en el bar Perico Chicote del Balneario de la Perla (Kutxateka / PhotoCarte / Ricardo Martín).

Los premios Sebastiane del año 2020 quieren reivindicar la Kutxateka de Kutxa Fundazioa y la modernidad de Ricardo Martín. Un espectador de la vida donostiarra en su siglo de oro que también fue el primero de la visibilidad gay.

Ricardo Martín inició su carrera profesional en 1914, cuando las revistas gráficas estaban en su máximo auge. Instaló su estudio fotográfico en la calle Fuenterrabía de San Sebastián, inaugurado con posterioridad, en abril de 1915, con el nombre de Photo-Carte.

En sus fotos de los veraneos donostiarras, como en esta de 1930, deja traslucir que gracias a estos Donosti compartió un fenómeno que se dió en las grandes ciudades de EEUU y Europa: entre 1890 y 1929 lo gay (y lésbico) fue visible, aceptado como algo de los mariquitas de la farándula y con culturas urbanas gayles propias. Estas culturas LGBT tenían códigos diferentes según las clases sociales y crearon redes sociales distintas pero que se cruzaban entre si en zonas de socialización semipúblicas. Además su influencia se dejó traslucir en las “culturas oficiales” de la época que han llegado hasta nosotros.

Desde la década de los 90 del s.XX diversos historiadores (empezando por el norteamericano George Chauncey) han movido el cursor de la historia desde el 1968 de Stonwell hasta un siglo antes, mediante el uso de nuevas fuentes historiográficas. Un ejemplo de ello es Ricardo Martín, un fotógrafo que supo leer su realidad y trasmitirla de tal manera que dió voz a los que luego acalló la historiografía oficial. En 1930 (acabada la dictadura de Primo de Rivera) deja traslucir que en el bar de moda del verano donostiarra (el de las clases dirigentes españolas) un hombre “afeminado” para la época formaba parte del decorado, aunque lo hiciera con discreción. ¿Quién era? ¿Un amigo de Federico García Lorca, quizás; un primo de Alfonso XIII…?

Ricardo Martín nació en 1882 en Villanueva de la Serena (Badajoz) y ya en San Sebastián empieza, con 28 años, como fotógrafo amateur en 1910 (fotos del equipo de fútbol de la Real Sociedad). Desde 1914, ya profesional, además de abrir su tienda Photo-Carte en la calle Fuenterrabía nº 2 de San Sebastián será el corresponsal de medios guipuzcoanos (El Pueblo Vasco, La Voz de Guipúzcoa, Correo del Norte y La Constancia), de Madrid (El Día de Madrid) y de la revista deportiva más importante del momento, el Heraldo Deportivo. Nunca dejará de viajar por el mundo para traer los últimos avances de la fotagrafía a la ciudad. Un gran curioso que auna pasión por la técnica y el arte.

Entre 1921 y 1922 realiza fotografías de la guerra de África publicadas por diferentes medios de comunicación entre ellos ABC, Mundo Gráfico, La Acción y Mundo Nuevo. El punto de vista que adopta denota que estamos ante un gran fotógrafo que ha sido injustamente olvidado.

Ese olvido se palió en 2017 con la muestra “Ricardo Martín, Fotógrafo y espectadorLa sala Kubo-kutxa recuperó a un fotógrafo cuya obra ya era conocida porque forma parte de la memoria colectiva de la ciudad. Suyas son las fotos donostiarras de Josephine Baker, Charles Chaplin en El Chofre, Buster Keaton o Paulino Uzkudun que reflejan la ciudad de San Sebastián en una de sus épocas doradas. Pero faltaba reconocer al autor, a un Ricardo Martín que era algo más que un fotógrafo de prensa o de estudio. Sus fotos de la gente corriente (o de los poderosos del momento) le convierten en una fuente privilegiada de las diversidad de clases sociales que conviven en el territorio, de la modernidad creciente de las mujeres o de la relación prvilegiada que tuvo Gipuzkoa con los nacientes deportes. Es un testigo con un estilo propio.

Este extremeño donostiarra se enraizó en la ciudad casándose en 1925 con Agustina Zugasti, en 1926 nació su hijo Vicente que continuaría con el negocio fotográfico hasta su cierre en 1991.

En 1973 la antigua Caja de Ahorros Municipal de San Sebastián adquirió los fondos fotográficos de Fotocar, originariamente Photo-Carte. La adquisición en los años 70 del fondo Foto Marín, junto con el de Fotocar, construyeron las bases de lo que ahora es la Kutxateka de Kutxa Fundazioa, una colección fotográfica que reúne más de 40 fondos fotográficos con trabajos de unos 800 fotógrafos.

Ricardo Martín murió con 54 años en 1936 tras dos años de enfermedad. Quizás su muerte fue una señal. Al final de su vida vió como una crisis económica, la de 1929, y otra politico-social, la de los años 30, mandaban a la hibernación los avances sociales que él supo fotografiar. Los de las clases populares, la mujeres y las nacientes comunidades LGBT. Se eclipsó antes de una guerra que acabó con la douce Côte Basque de la Belle Epoque y los felices veinte.

Quizás por eso hemos elegido una foto suya de 1930 para el Sebastiane de 2020. Ahora que hemos padecido la crisis económica de 2008 y la de los sistemas democráticos de los años 10 del siglo XXI y estamos en medio del COVID 19, es bueno recordar y no olvidar.

Hace 90 años las mujeres y la comunidad LGTBI recibieron un sopapo ya antes de la Segunda Guerra Mundial porque habían avanzado demasiado… No olvidemos que tras esta foto de 1930 entre 1936-39 se cortó la visibilidad LGTBI naciente e influyente:

*Entre las crisis de 1929 y 1939 se dió una reacción legal, médica… ante los avances LGBT que forzaron a la comunidad LGBT a una mayor discreción o la llevaron a la cárcel o a la muerte. (Variando según países, en EEUU desde 1929 y en Europa y América Latina según caen sus democracias en los años veinte-treinta). Su paroxismo fueron los campos de concentración nazis y las cárceles franquistas.

*La guerra de 1939-45 supuso la llegada al mundo rural de este fenómeno de visibilidad urbano. Los hombres del campo rompieron su aislamiento y conocieron las redes culturales gays via las guerras del periodo. Pero lo hacían a la vez que estas redes entraban en hibernación hasta 1968.

* Lo mismo ocurrió con los avances feministas, o las redes lésbicas (más discretas que las gays, pero existentes). La sociedad se vió obligada a dejar participar a las mujeres en el esfuerzo de guerra desde la retaguardia para luego mandarlas de vuelta a sus cocinas. Además al final de la Guerra Civil española (luego en la 2 Guerra Mundial) se institucionalizó la práctica guerrera de “abusar” del cuerpo de la mujer “perdedora” como arma de guerra (que hoy continúa con cierta impunidad).

Que el COVID19 no sea un nuevo parón como el que comenzó con crisis del 29 para los LGTBI del mundo.

Nuestros derechos avanzan, y Costa Rica es la prueba, pero Brasil y EEUU han elegido a Bolsonaro y Trump que buscan hacer retroceder avances legales LGTBI anteriores. Y de la inanidad de la Unión Europea frente a sus miembros abierta y “democráticamente” homófobos, mejor no hablar.

Vigilemos que el COVID19 no radicalice la crisis de las democracias y, en cambio, les oxigene incoporando cuestiones como el cuidado…

© Kutxateka / Photocarte / Ricardo Martín
© Kutxateka / Photocarte / Ricardo Martín

SEBASTIANE SARIKO 2020 IRUDIA

21. Sebastiane sarien irudia Ricardo Martín argazkilariak atera zuen. 1930. urteko udaldi donostiarra irudikatzen du, Perla bainuetxeko Perico Chicote tabernan (Kutxateka / PhotoCarte / Ricardo Martín).

2020. urteko Sebastiane sariekin Kutxa Fundazioaren Kutxateka eta Ricardo Martínen modernotasuna aldarrikatu nahi dira. Donostiako bizimoduaren ikusle bat hiriaren urrezko mendean, gay pertsonen ikusgarritasunaren lehenengo mendean.

Ricardo Martínek 1914. urtean ekin zion ibilbide profesionalari, aldizkari grafikoak moda-modan zeudenean. Argazki-estudioa Donostiako Hondarribia kalean kokatu zuen eta, geroago, 1915. urteko apirilean inauguratu zuen, Photo-Carte izena jarrita.

Donostiako udaldien argazkietan –honako hau 1930. urtekoa da–, sumatu daiteke udaldi horiei esker Donostian ere gertatu zela AEBko eta Europako hiri handietan gertatutako fenomenoa: 1890. urtetik 1929. urtera bitarte, gaytasuna (eta lesbikotasuna) ikusgai izan zen, farandula-munduko maritxuen zerbait eta gayles kultura urbano propioak dituen zerbait izango balitz bezala onartua. LGBT kultura horiek kode desberdinak zituzten klase sozialaren arabera, eta hainbat sare sozial sortu zituzten, baina elkar gurutzatu egiten ziren sozializazioko gune erdi-publikoetan. Gainera, garai hartako “kultura ofizialetan” ere izan zuten eragina, eta gaur arte iritsi dira.

XX. mendeko 90eko hamarkadatik aurrera, hainbat historialarik (George Chauncey iparramerikarra izan zen aitzindari) historiaren kurtsorea atzeratu egin dute, Stonwell-eko 1968. urtetik mende bat atzera, iturri historiografiko berriak erabilita. Horren adibide dugu Ricardo Martín; argazkilariak bere errealitatea irakurtzen eta transmititzen jakin zuen, gero historiografia ofizialak isilarazi zituenei ahotsa emanez. 1930. urtean (Primo de Riveraren diktadura bukatua zen), Donostian uda hartako modako tabernan (Espainiako goi-mailako klasekoak joaten ziren) gizon “afeminatu” bat dekoratuaren osagaitzat hartzen zuten garai hartan, diskrezioz jokatzen bazuen ere. Nor zen? Federico García Lorcaren adiskideren bat, agian; Alfonso XIII.aren lehengusu bat…?

Ricardo Martín 1882. urtean jaio zen, Villanueva de la Serena herrian (Badajoz), eta Donostian bizi zelarik, 28 urterekin, argazkilari amateur moduan hasi zen 1910. urtean (Real Sociedad futbol-taldearen argazkiak egiten zituen). 1914. urteaz geroztik, ordurako profesional gisa, Donostiako Hondarribia kaleko 2. zenbakian Photo-Carte denda zabaltzeaz gain, Gipuzkoako egunkarietako korrespontsal izan zen (El Pueblo Vasco, La Voz de Guipúzcoa, Correo del Norte eta La Constancia), Madrilgo El Día de Madrid egunkarikoa eta une hartako kirol-aldizkari garrantzitsuenekoa: Heraldo Deportivo. Ez zion inoiz utzi munduan barrena bidaiatzeari, argazkigintzako azken berrikuntzak hirira ekartzeko. Jakin-min handiko gizona, teknikarekiko grina eta artea uztartzen dituena.

1921etik 1922ra bitarte Afrikako gerran ibili zen argazkiak ateratzen eta hainbat komunikabidetan argitaratu zituen, hala nola ABC, Mundo Gráfico, La Acción eta Mundo Nuevo. Haren ikuspuntuak argi adierazten du, jada, argazkilari handi bat dela eta bidegabeki ahaztua izan dela.

Ahanztura hori 2017. urtean onbideratu zen, “Ricardo Martín, Fotógrafo y espectador” erakusketarekin; Kubo-kutxa aretoak berreskuratu zuen argazkilaria, haren obra lehendik ere ezaguna bazen ere, hiriaren memoria kolektiboaren parte delako. Berak atera zituen Josephine Baker edo Charles Chaplin-en argazkiak Txofren, edo Buster Keaton nahiz Paulino Uzkudunenak, Donostiako hiria urrezko garaietako batean erakusten dutenak. Baina egilea aintzatestea falta zen: Ricardo Martín, prentsako edo estudioko argazkilari bat baino gehiago. Kaleko jendearen (edo unean uneko boteretsuen) argazkiei esker, lurraldean elkarrekin bizi diren askotariko klase sozialen iturri pribilegiatu bihurtu zen, emakumeen gero eta modernotasun handiagoaren edo Gipuzkoak kirol berriekin izan zuen harremanaren iturri pribilegiatua. Berezko estiloa duen lekukoa da.

Extremadurako donostiar honek 1925. urtean bota zituen sustraiak hirian, Agustina Zugastirekin ezkondu zenean; 1926an Vicente semea jaio zen, eta argazkilaritzako negozioarekin jarraitu zuen 1991. urtean itxi zen arte.

1973. urtean, Donostiako Aurrezki Kutxa zenak Fotocar –jatorrizko izenez Photo-Carte– negozioaren argazki-funtsak erosi zituen. 70eko hamarkadan Foto Marín funtsa eskuratu zuen eta, Fotocarrekoarekin batera, gaur egun Kutxa Fundazioaren Kutxateka denaren oinarriak ezarri zituzten: 40 argazki-funts baino gehiago biltzen dituen argazki-bilduma bat, 800 argazkilari baino gehiagoren lanekin.

Ricardo Martín 54 urte zituela hil zen 1936. urtean, bi urtez gaixo egon ostean. Agian, haren heriotza seinale bat izan zen. Bere bizitzaren amaieran, berak argazkietan islatzen jakin zuen aurrerapen sozialak hibernazio-egoerara igarotzen zirela ikusi behar izan zuen, alde batetik, 1929ko krisialdi ekonomikoagatik eta, bestetik, 30eko hamarkadako krisialdi politiko-sozialagatik. Herri-mailako klaseen, emakumeen eta sortzen ari ziren LGBT komunitateen aurrerapen sozialak. Hogeiko hamarkada zoriontsuko eta Belle Epoque garaiko douce Côte Basque esaten zitzaiona desagerrarazi zuen gerra hasi aurretik itzali zen Ricardo.

Agian horregatik aukeratu dugu 1930ean atera zuen argazki bat 2020. urteko Sebastiane sarirako. Orain, 2008ko krisialdi ekonomikoa eta XXI. mendeko 10eko hamarkadako sistema demokratikoen krisialdia gainditu ditugularik, eta COVID-19aren krisialdia bete-betean pairatzen ari garelarik, ona da gogoratzea eta ez ahaztea.

Duela 90 urte emakumeek eta LGTBI komunitateek belarrondoko bat jaso zuten dagoeneko Bigarren Mundu Gerra baino lehen, gehiegi egin zutelako aurrera…

Ez dezagun ahaztu 1930eko argazki horren atzean, 1930-39 aldian, sortzen ari zen eta gero eta eragin handiagoa zuen LGTBI komunitatearen ikusgaitasuna eten zela:

*1929ko krisialditik 1939ra bitarte, erreakzioa gertatu zen, besteren artean, legeen eta medikuntzaren arloetan LGBT komunitatearen aurrerapenen aurrean; erreakzio horien ondorioz, LGBT komunitateak diskrezio handiagoz jokatu behar izan zuen, espetxea edo heriotza jasan behar izan ez zuen kasuetan. (Herrialdearen arabera aldatu egiten da; AEBn 1929tik aurrera, eta Europan eta Latinoamerikan demokraziak gainbehera joan ahala, hogeiko-hogeita hamarreko hamarkadetan).

*1939-45 aldiko gerran, landa-mundura iritsi zen hiriko fenomeno hori. Landa-eremuko gizonek isolamendua apurtu zuten eta gay kulturaren sareak ezagutu zituzten garai hartako gerren bidez. Baina sare horiek hibernazio-egoeran sartu ziren, 1968. urtera bitarte.

* Beste horrenbeste gertatu zen emakumeen aurrerapenekin, edo sare lesbikoekin (gay sareak baino diskretuagoak ziren, baina izan baziren), emakumeei gerraren ahaleginean parte hartzen utzi behar izan zietenean, baina gero berriro ere sukaldera bidali zituzten atzera.

COVID-19a ez dadila izan beste geldialdi bat, 29ko krisialdiak munduko LGTBIentzat eragin zuenaren antzekoa.

Gure eskubideak aurrera doaz, eta Costa Rica da horren adierazgarri, baina Brasilek Bolsonaro hautatu zuen eta aurrerapenei atzera eginarazi nahi die.

Erne egongo gara COVID-19ak ez dezan demokrazien krisialdia muturrera eraman; aitzitik, oxigenoa eman diezaien arduratuko gara hainbat gai aintzat har ditzan, hala nola zaintza-lanak etab.

© Kutxateka / Photocarte / Ricardo Martín

SEBASTIANE AWARD 2020 | IMAGE

The image of the 21st Sebastiane Awards was taken by the photographer Ricardo Martín. It depicts the San Sebastian summer vacation of the year 1930 in the Perico Chicote bar at the Balneario de la Perla (Kutxateka / PhotoCarte / Ricardo Martín).

The 2020 Sebastiane Awards want to claim the Kutxateka of Kutxa Fundazioa and the modernity of Ricardo Martín. A spectator of Donostian life in its golden century who was also one of the pioneers of gay visibility.

Ricardo Martín began his professional career in 1914, when graphic magazines were at their peak. He set up his photographic studio on Calle Fuenterrabía in San Sebastián, which was launched later, in April 1915, under the name of Photo-Carte.

In his photos of San Sebastián’s summers, this is one from 1930, he reveals that thanks to San Sebastian summertimes he shared a phenomenon that occurred in large cities in the US and Europe: between 1890 and 1929 the gay (and lesbian) subject was visible, accepted in show business queers and with their own gay urban cultures. These LGBT cultures had different codes according to social classes and created different social networks but intertwined in semi-public socialization zones. Furthermore, its influence was revealed in the “official cultures” of the time that have arrived to us.

Since the 90s of the 20th century, various historians (beginning with the American George Chauncey) have moved the cursor of history from Stonewall’s 1968 to a century earlier, using new historiographic sources. An example of this is Ricardo Martín, a photographer who knew how to read his reality and transmit it in such a way that he gave voice to those who were later silenced by official historiography. In 1930 (after the Primo de Rivera dictatorship ended), it appears that in the Donostiarra summer fashion bar (that of the Spanish ruling classes) a man considered “effeminate” that time was part of the set, although he did so with discretion. Who was he? A friend of Federico García Lorca’s, perhaps; a cousin of Alfonso XIII’s…?

Ricardo Martín was born in 1882 in Villanueva de la Serena (Badajoz) and already in San Sebastián, he begins at the age of 28, as an amateur photographer in 1910 (photos of the Real Sociedad football team). Since 1914, now a professional, in addition to opening his Photo-Carte store on Calle Fuenterrabía nº 2 in San Sebastián, he will be the correspondent for Gipuzkoa media (El Pueblo Vasco, La Voz de Guipúzcoa, Correo del Norte and La Constancia), Madrid (El Día de Madrid) and the most important sports magazine of the moment, the Heraldo Deportivo. He would never stop traveling the world to bring the latest developments in photography to the city. Provided with a great curiosity, he combines a passion for technique and art.

Between 1921 and 1922 he took photographs of the war in Africa published by different media, including ABC, Mundo Gráfico, La Acción and Mundo Nuevo. His point of view here denotes that we are before a great photographer who has been unjustly forgotten.

That oblivion ended in 2017 with the exhibition “Ricardo Martín, Photographer and spectator” The Kubo-kutxa Showroom brought back a photographer whose work was already known because it is part of the city’s collective memory. His are the San Sebastian photos of Josephine Baker, Charles Chaplin in El Chofre, Buster Keaton or Paulino Uzkudun that reflect the city of San Sebastián in one of its golden times. But it was necessary to pay tribute to the author, a Ricardo Martín who was more than just a press or studio photographer. His photos of ordinary people (or of the powerful of the moment) make him a privileged source of the diversity of social classes that coexist in the territory, of the growing modernity of women or of the privileged relationship that Gipuzkoa had with the emerging sports. He is a witness with his own style.

This San Sebastian Extremadura-born took root in the city, marrying Agustina Zugasti in 1925, his son Vicente was born in 1926, and he would continue with the photographic business until its closure in 1991.

In 1973 the old Municipal Savings Bank of San Sebastián acquired the photographic funds of Fotocar, originally Photo-Carte. The acquisition in the 70s of the Foto Marín collection, together with the Fotocar collection, laid the foundations for what is now the Kutxateka of Kutxa Fundazioa, a photographic collection that brings together more than 40 photographic collections with the work of some 800 photographers.

Ricardo Martín died at the age of 54 in 1936 after two years of illness. Perhaps his death was a sign. At the end of his life he saw an economic crisis, that of 1929, and another political-social crisis, that of the 1930s, sending the social advances to hibernation, those that he knew how to photograph. Those of the popular classes, women and the emerging LGBT communities. It was eclipsed before a war that ended the Belle Epoque of “douce Côte Basque” and the happy twenties.

Perhaps that is why we have chosen a photo of him from 1930 for the Sebastiane in 2020. Now that we have gone through the economic crisis of 2008 and that of the democratic systems of the 10s of the 21st century and we are in the middle of COVID 19 pandemic, it is good to remember and to not forget.

90 years ago, women and the LGTBI community received a big blow before the Second World War because they had advanced too much … Let’s not forget that after that 1930 photo, between 1936-39, the emerging and influential LGTBI visibility was cut off:

* Between the crises of 1929 and 1939 there was a reaction in legal, medical and varied areas towards the LGBT advances that forced this LGBT community to greater discretion or led some to jail or death. (It varies according to countries, in the USA since 1929 and in Europe and Latin America as their democracies fall in the 1920s-1930s). Its paroxysm was the Nazi concentration camps and Franco’s dictatorship prisons.

* The war of 1939-45 meant the arrival of this phenomenon of urban visibility to the rural world. Rural men broke their isolation and learned about gay cultural networks through the wars of the period. But they did it at the same time that these networks went into hibernation until 1968.

* The same happened with feminist advances, or lesbian networks (more discreet than gay, but existing). Society was forced to allow women to participate in the war effort, in rear positions and then send them back to their households. In addition, at the end of the Spanish Civil War (later in World War 2) the warrior practice of “abusing” the body of the “losing” woman as a weapon of war (which today continues with some impunity) became institutionalized.

Let’s hope COVID19 does not bring a new halt for the LGTBI world community like the one that started with the 1929 crisis.

Our rights are growing further, and Costa Rica is the current evidence, but Brazil and the United States have chosen Bolsonaro and Trump who seek to roll back previous LGTBI legal developments. We had better not speak of the inanity of the European Union in front of its openly and “democratically” homophobe members.

Let us ensure that COVID19 does not radicalize the crisis of democracies and, instead, oxygenates them by incorporating issues such as care …